¿Es machista la RAE?

Lo siento, pero tengo la necesidad de empezar a decir las cosas por su nombre y sin complejos. No sé si la RAE es machista, pero lo que sí tengo claro es que el “Informe sobre el lenguaje inclusivo en la Constitución” es claramente machista y tendencioso. Lo reconozco, he tenido la santa paciencia de leerlo enterito, y a cada página, a cada sentencia, me indignaba más y más. Es cierto, el lenguaje es androcéntrico. Normal, se ha creado, y ha evolucionado hasta hoy, en una sociedad androcéntrica, y yo diría machista. Pero la realidad es que el lenguaje evoluciona con esa sociedad que le da vida, porque ¿qué es el lenguaje sin sus hablantes, sino materia muerta e historia pasada?

Creo sinceramente que en el informe de la RAE hay un problema de fondo, parece ignorar que el lenguaje nos dice, que es a través del lenguaje que construimos nuestro mundo, que lo entendemos y nos posicionamos en él, que su componente comunicativo es, también, un componente socializador. Por ello, y porque el lenguaje es vivo, debe adaptarse a la realidad cambiante que vivimos, y eso no significa solamente adoptar los nuevos vocablos necesarios para mencionar las nuevas realidades, también debe adecuar tanto el léxico como la gramática a esa realidad que viene y que ya es.

En el Informe, la RAE reconoce que los hablanttes van por delante de la Academia y que ésta “se limita a ser testigo del empleo colectivo mayoritariamente refrendado por los hablantes, así como a describir estos usos en sus publicaciones.” Bien, entonces ¿si ya a nadie se le ocurre llamar presidente a una presidenta, ¿por qué no lo recoje la Academia? Por ejemplo.

Me preocupa que en el Informe se proponga dos acepciones de lenguaje inclusivo: el que debería mencionar a ambos géneros y el que incluye en el masculino, el femenino. ¿Y cuál es la acepción que utiliza la RAE en todo el texto? Exacto, habla de lenguaje inclusivo para referirse a la segunda acepción, claramente exclusivista. Me parece toda una perversión lingüística, muy en voga entre ciertas formaciones políticas en la actualidad, por cierto.

Me parece tendencioso que desdoblemos Rey y Reina y príncipe y princesa, “mucho más considerando que el próximo Jefe del Estado tendrá previsiblemente sexo femenino”, según escribe la RAE. I más aún cuando más adelante se nos dice que: “Es igualmente esperable que los sustantivos masculinos plurales diputados y senadores aparezcan con elevada frecuencia en la Constitución, siempre con valor inclusivo”. A ver si lo entiendo, tenemos tres vicepresidentas y un vicepresidente y no podemos desdoblar, pero sí rey y reina porque la futura jefa del estado serà previsiblement mujer. ¿Muy científico no parece este argumento, no?

Seguimos. En el informe se hace una comparativa con otras constituciones y se constata que en la mayoría el uso del lenguaje es similar pero que sí se produce un cambio entre la constitución Venezolana de 1999 y la de 2009. ¿Normal, no? Los cambios se están produciendo com más intensidad en los últimos años. En el siglo XX el androcentrismo, y el machismo, campaban a sus anchas, y quienes se atrevían a plantarles cara eran unas valientes que lograron grandes avances, pero no eran aún la mayoría que somos hoy.

Y acabo, aunque podría seguir con todos y cada uno de los “argumentos”. Leemos en el Informe: “La expresión nominal los pasajeros del avión no invisibiliza a las pasajeras ni es irrespetuosa con ellas, sino que las abarca o las incluye, de acuerdo con el sentimiento lingüístico de los hispanohablantes de todo el mundo.” ¿En serio? Pues ese no es mi sentimiento ni el de miles de mujeres que no nos sentimos incluidas en esta expresión ni representadas por un lenguaje que cuando menos, nos ignora.

Decía Virginia Woolf: “La historia de la mayoría de las mujeres está oculta por el silencio o por adornos que equivalen al silencio”. Somos protagonistas de nuestra historia y nadie, nunca más, hablará por nosotras.

 

Article publicat a Club Còrtum el 3 de febrer de 2020

 

Poèticament cruel, i real

Ella ha sido asesinada,
y por eso mismo, hoy,
algo ha muerto
-y ya son muchas, demasiadas muertes-
en el alma y en las entrañas
de cada uno de los hombres
de este mundo.
               Miguel Gane, Ahora que ya bailas

Ahora que ya bailas és un cant a la fortalesa de les dones silenciades per la violència masclista, un cant a l’optimisme, a la lluita, contra la resignació. És el cant d’un jove poeta que crida i crida ben fort i ben endins per tal que arribi ben lluny i ben enfora, com un exorcisme que ens allibera dels fantasmes opressors del masclisme. Ahora que ya bailas és el segon poemari del jove Miguel Gane.

Ahora que ya bailas és un llibre poètic, sí, però d’una poesia tan carregada de futur, com va escriure Gabriel Celaya, que ens invita a reflexionar. Aquest tipus d’escriptura, tan allunyada de l’amor romàntic, és la que trenca esquemes i ens bufeteja per recrodar-nos que som en una altra època, en una altra era, en la qual les princeses no vesteixen de rosa ni necessiten els cavallers perquè les salvin. Una època en la qual ja no acceptem submissions, i en la qual tenim clar, com Eduardo Galeano, que “El miedo de la mujer a la violencia del hombre, es el espejo del hombre a la mujer sin miedo”. I diem ben alt i clar que no, que no tenim por, i que lluitarem amb totes les armes, també la poesia. Perquè ens volem vives i lliures.

Sí, la poesia i la literatura són també elements de lluita, eines potents que poden canviar paradigmes, i és per això que em demano si no caldria fomentar aquest tipus de literatura entre la gent jove, la més jove, que copa estadístiques esfereïdores d’agressions sexuals.

Y siento las veces que callé
cuando todo esto te estaba pasando.
Lo siento de verdad,
pero quiero prometerte una cosa:
a partir de ahora, ya no más.
Que si me necesitas
aquí estaré para luchar,
pero no por ti,
sino contigo.
Valiente
               Miguel Gane, Ahora que ya bailas

 

Article publicat a Club Còrtum el 15 de maig de 2019

«Nulla esthetica sine ethica»

«La política, señores, es una actividad importantísima… Yo no os aconsejaré nunca el apoliticismo, sino, en último término, el desdeño de la política mala que hacen trepadores y cucañistas, sin otro propósito que el de obtener ganancias y colocar parientes. Vosotros debéis hacer política. Sólo me atrevo a aconsejaros que lo hagáis a cara descubierta. En el peor caso con máscara política, sin disfraz de otra cosa: por ejemplo de literatura, de filosofía, de religión. Porque de otro modo contribuiréis a degradar actividades tan excelentes por lo menos como la política y a enturbiar la política de tal suerte que ya no podamos nunca entendernos». Antonio Machado dixit.

Antonio Machado, autor comprometido, republicano, laico, progresista, de quien dice de él Ian Gibson -uno de sus estudiosos: «Creo que Machado tiene todavía mucho que decir a los españoles de hoy porque es un ejemplo de seriedad intelectual y de honradez. En sus poemas y también en su prosa, que es bastante desconocida, todo gira sobre la España que debe transformarse, la España que no dialoga y eso es algo que tiene una absoluta vigencia hoy en día”.

Ciertamente, la actualidad de su pensamiento, casi un siglo después, es realmente inquietante y nos interpela inevitablemente: «Para dialogar, preguntad primero; después… escuchad», porque «es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza”. Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza. ¡Cuánta razón! ¡Y cuán actual es ese pensamiento que nos explicaría muchas actitudes que no entendemos!

Machado nos enseña también que «en política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela” y nos aconseja: ”huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura”. Machado nos invita a abrir bien los ojos cuando nos advierte que «en mi soledad he visto cosas muy claras que no son verdad», y más aún, cuando nos dice con una sinceridad tan mordaz que puede incluso llegar a doler: «No te fies de las palabras: en esta vida encontrarás a muchas personas que viven mal y hablan bien”. No te fies de las palabras. No te fies de las palabras. Y yo, que soy mujer de palabras, y de palabra, me caigo por el abismo.

Pero por suerte, Machado, el poeta de los caminos, también nos guía en este difícil camino político que transitamos hoy, y nos ofrece cuatro principios que deberíamos repetirnos como un mantra hasta que fundamenten sin resquicios nuestra acción: “Lo contrario es también frecuente. No basta mover para renovar. No basta renovar para mejorar. No hay nada que sea absolutamente empeorable”. Principios que, de hecho, lo son de vida.

Sí, maestro, «Hoy es siempre todavía», y por fortuna aún somos unos y unas cuantas que creemos en la política llena, también, de ética y de pasión, una pasión arraigada que, una vez más, aprende de ti para no caer en el error: “En el corazón tenía la espina de una pasión. Logré arrancármela un día: ya no siento el corazón». Seguiremos sintiendo la política con pasión en nuestro corazón y no olvidaremos que no hay estética sin ética.

 

Article publicat a Club Còrtum el 27 de febrer de 2019